lunes, 9 de enero de 2012

Unidad Didáctica

Texto Poético

LOS PATITOS

TODOS LOS PATITOS
SE FUERON A BAÑAR.
EL MÁS PEQUEÑITO
NO SABE NADAR
SU MAMÁ. ENFADADA,
LE QUISO PEGAR,
Y EL POBRE PATITO
SE PUSO A LLORAR.

1. Actividades

- Contesta las siguientes preguntas:

·         ¿Dónde fueron los patitos?
·         ¿Qué le pasaba al más pequeñito?
·         ¿Cómo estaba su mamá?
·         ¿Qué quiso hacerle su mamá?
·         ¿Cómo se puso el patito?

-Relaciona según como suenen:

Patitos                                                                                                Nadar
Pegar                                                                                                  Llorar
Bañar                                                                                                  Pequeñitos

-Adivinanza


¿Cuál es el animal

que es dos veces animal?



(El gato, porque es gato y araña)

-Describe y colorea tu mascota o la que te gustaría tener

-Por grupo de 4 o 5 escoge una poesía de un libro que el profesor le proporcione de la biblioteca y que lo representen

-Pregunta por casa otras poesías, aprenderlas y recitarlas en clase.

2. Metodología

-          Participativa (padres, familiares, vecinos, alumnos, profesores).
-          Investigación individual y por grupos.
-          Cooperativa (trabajos en equipo).
-          Exposición (lecturas, grabaciones etc).
-          Lúdica.

3. Recursos

-          Biblioteca de aula y de centro.
-          Ordenador.
-          Grabadora.
-          Recursos humanos (familia, cuentacuentos etc).
-          Bibliografía: “Leer con Gloria Fuertes” Ed. Susaeta. Libro de texto de Lengua para Educación Primaria Ed. Santillana.
-          Internet: www.google.com.

4. Evaluación

-          Conoce textos populares de tradición oral.
-          Manifiesta curiosidad e interés por conocer los textos de tradición oral. 
-          Participa en la elaboración del libro que recopila el material trabajado.
-          Utiliza estrategias de investigación para obtener la información requerida (consultar a personas, libros, internet etc).
-          Valora las distintas aportaciones de las diversas culturas.

Diario

Querido Diario:

Hoy comienzan mis octogésimas-sextas Navidades, y como es de prever las pasaré rodeada de la familia pero éstas no serán como las de todos los años, más adelante entenderéis por qué.
Ahora os explico porque una señora de tan avanzada edad escribe un diario, ya que este tipo de cosas es para jovencitas, pues bien este año me he decidido hacerlo porque quiero dejar un trocito de mi para cuando no esté y que mi familia sepa porque es para mí tan importante la Navidad.

Las Navidades para mi es la época más especial del año porque siempre se llena de magia y de recuerdos felices, ya que hace ya más de setenta años que conocía al que es ahora mi maravilloso marido, ésta es una historia que más adelante os contaré.

Para estas Navidades, hemos preparado todos juntos la decoración de la casa, desde los más pequeños, los cuales han hecho dibujos y los hemos colgado en el árbol, pasando por el belén  que ha sido montado por los jóvenes de la casa, donde siempre se estaban peleando por donde poner las figuritas y hablando de chicos, chicas y cuantas había suspendido cada uno y luego los mayores se dedicaron hacer galletas y ayudar a los más pequeños con el árbol, pero como ya os he comentado estas Navidades no son como las demás, ya que este año uno de nosotros está un poco perdido y no encuentra bien su lugar, y eso es debido al Alzheimer, aunque no por ello estas Navidades han dejado de ser mágicas y especiales, ya que ya llevamos unos meses con esta dura enfermedad, y es lo que me ha hecho escribir este diario y contar un poco lo que ha sido mi vida con él, porque ha sido como vivir siempre en Navidad.

Esto como ya os he dicho comenzó hace setenta años, y como no le conocí en Navidad, estando en la Plaza Mayor, a donde siempre he ido con mi familia en la mañana del veinticuatro. Era 1941 y esa mañana me levanté con más energía que nunca me acicalé y me fui corriendo a dar los buenos días a mi madre, para que se diera prisa e ir cuanto antes a la Plaza Mayor. Cuando llegamos, nos sentamos en la misma chocolatería de siempre y ahí estaba él, con su uniforme y tan guapo como siempre; se sentó en la misma chocolatería y no paraba de mirarme, lo que no entendía, ya que él estaba sentado con una joven bellísima. Al tiempo, vi como se levantaba y se iba, y a mí me dio un vuelco al corazón de pensar que nunca más le iba a ver aunque como ya os he dicho me pareció un descarado; a la media hora yo seguía sentada con mi familia y ya estábamos a punto de irnos cuando de repente vi que entraba en la Plaza un joven apuesto, cuando se iba acercando poco a poco le reconocí y era él, se acercó hasta nuestra mesa y le pidió a mi padre por favor si algún día podía invitarme a salir, lo que mi padre un poco prudente le dijo que sí pero antes debía pasarse a tomar café por casa, y ahí empezó lo que podemos decir la historia más bonita que nadie puede recordar. 

Un beso. Luisa.










Queridos seguidores:

Hoy es veintiséis, los dos primeros momentos de reuniones se fuero, todo fue muy bien, los pequeños se divirtieron mucho, no estuvieron quietos ni un minuto y eso que por nuestro piso no pone ni un pie el gordo de rojo, los jóvenes estuvieron en el PC, viendo pelis y oyendo ruido porque lo que ellos oyen no se le puede decir de diferente estilo, nosotros los viejos, en el grupo donde yo me encuentro, estuvimos diciendo idioteces de nuestros lustro.

Luego, todos juntos nos divertimos muchísimo con el Bingo, y como no, discernimos unos con otros, porque siempre ponemos un poco de dinero pero siempre son discusiones muy débiles, en donde siempre nos reímos.

Hoy hemos decidido ir todos en coche y terminé deteniéndome en Toledo y volvimos con un poco de luz del sol.

Bueno como sé qué queréis seguí leyendo como fue mi cuento, os seguiré escribiendo sobre ello. Comenzó escondiéndose el sol, y retumbo de repente el sonido del timbre, es él pensé yo, y descendí un poco, viendo de ese modo como él, fuerte y con tesón, pisó y entró sin ningún miedo, le hicieron ir donde nos solemos reunir. Yo seguí teniendo en la mente como se presentó si él en el primer momento que le vi no estuvo solo, es decir, fue un joven morrudo y sin estilo. Seguí descendiendo, giré y me encontré con él de frente, siguió sin detenerse ni un segundo, donde yo sin discurrir ni un minuto me giré y le pregunté: no sé por qué viniste y como tienes ese poco estilo y te ríes de mujeres increíbles, él sin entender porque le comenté eso me contestó y me dijo: yo lo único que quiero es ser uno contigo y que el nudo que siento en el vientre en todo momento que te veo siempre esté, yo me quedé inmóvil y supe que por muncho que el tiempo corriese, él y yo nos convertimos en uno. Yo seguí dirigiéndome, donde mi progenitor que se eternizó en el progreso de todo el crepúsculo. Ese tiempo fue como vivir un sueño, todo se convirtió en perfecto y yo sentí eso que él dijo ese nudo que no permitió que ingiriese ningún ente comestible. Ese momento terminó, como si corriese un hilo de luz, pero no terminó sin que él dijese el momento donde nuestros nudos se hiciesen de nuevo.

Esto es el segmento que os escribiré por hoy, en el próximo momento que continúe escribiendo os describiré lo que es el hermoso momento que se puede vivir con un hombre estupendo y sorprendente.

Un beso. 










Querido Diario:

Hace ya varios días que no te escribo y se va acercando el cambio de año, a mi ya no me hace tanta ilusión como a mis nietos, que les encanta eso de irse de fiesta, aunque yo nunca lo he celebrado así, en mi casa siempre se celebraba en familia.

Estos días hemos estado haciendo cosas muy divertidas, siempre intentando que todos lo pasáramos bien, aunque como ya sabéis los jóvenes siempre sueles ser muy protestones. Eso sí, nunca se me olvidará en este verano cuando estuvimos en Cádiz en la playa, fuimos todos juntos y lo pasamos de maravilla, vi como aprendían a nadar los más pequeños, siempre ayudados por algún mayor, y cuando no estaban en el agua se lo pasaban fantásticamente haciendo castillos de arena, las jovencitas estuvieron todos los días pegadas al sol, y se volvieron tan oscuras que casi ni las reconocía; los chicos, como siempre, haciendo gamberradas de las suyas aunque algún adulto siempre tenía un ojo puesto en ellos, luego yo y mi amado, siempre sentados bajo la sombrilla descansando y de vez en cuando jugando con alguno de ellos.

Otro de los momento más felices de este año, fue cuando renovamos nuestros votos matrimoniales, fue en Abril, todavía no le había llegado esta enfermedad tan mala, era como cuando el día que nos casamos lluvioso pero a la vez salía entre las nubes unos pequeño rayos de sol, nos volvimos a reunirnos otra vez toda la familia, y fue un día inolvidable; Todos íbamos guapísimos, la ceremonia comenzó a eso de las once y media de la mañana en la Iglesia de San Manuel y San Benito, fue preciosa a mí se me saltaron las lágrimas y seguramente a más de uno de los que estaban allí. Luego, fuimos a comer a un restaurante familiar, en donde conocemos a los dueños prácticamente desde que éramos pequeños, y así también lo celebrábamos con ellos este día tan mágico; Terminamos muy tarde, pero aunque estaba muy cansada mereció la pena.

El último momento que recuerdo con mayor ternura fue el nacimiento de mi última nieta, nació en vísperas  de Navidad, nadie nos lo esperábamos ya que se adelantó dos meses, a mi amado ya le había empezado a deteriorar la enfermedad pero aun así seguía recordando algunas cosas, al ver aquella cosita tan bonita él sonrió, como al niño que le dan una piruleta; fue la imagen más bonita que un abuelo y su nieta pueden representar, a mi me entró la llorera y no puede más que pensar que cuando una vida se va otra igual de hermosa se hace aparecer.

Esos momentos fueron los más bonitos de este año, el cual ha sido un poco agridulce.

Un beso. Luisa.











Querido Diario:

Hoy ya es el día en el que el año finaliza, iremos a comer todos juntos al mismo restaurante de siempre, luego, irán a ver los puestecillos de Navidad, mientras preparo la cena junto con alguien que se ofrezca a ayudarme, ya que yo sola no puedo porque está también el cuidado del abuelo.

Este día me ha hecho reflexionar sobre todos los momentos difíciles que he podido pasar este año ninguno de ellos es muy duro excepto la enfermedad de mi marido, yo me di cuenta en el primer momento ya que somos uno, él empezó a olvidar cosas cotidianas, como donde está la corbata, el café o a qué hora podían su programa favorito, el cual nunca se perdía, eso me hizo sospechar lo que llame a uno de nuestros hijos y le comenté lo que estaba sucediendo, él me dijo que no me preocupara que eso era normal en papá siempre había sido muy despistado, yo le hice caso pero seguí preocupándome por lo que entonces descolgué el teléfono de nuevo y llamé al doctor me dijo que me pasara a última hora, que tenía un hueco libre y podía echarle un vistazo, y así hice, a las siete de la tarde nos acercamos media hora después salimos con la noticia, a mí se me llenaron los ojos de lágrimas pero él tan duro como siempre dijo que no me preocupara que el doctor había dicho que no era del todo seguro, llegamos a casa y como todos los días, cenamos y nos acostamos, aunque desde que habíamos salido de la consulta estuvo más callado de lo normal. Esta nefasta noticia no se nos confirmó hasta unas semanas después, donde reunimos a toda la familia para contarles la noticia, todos se quedaron paralizados, él siempre había sido un hombre con muchísima vitalidad, siempre haciendo bromas e inventando cosas para hacer todo juntos; aun así todos lo encajaron de la manera que pudieron y sin derramar ni una sola lágrima, ya que todos delante del abuelo quería hacerse los fuertes, desde ese momento tuvimos en casa más visitas que nunca y todos querían disfrutar de él antes de que no se acordara ni de hablar.

Al lado de esta terrible noticia las demás se quedan como pequeños baches sin importancia como pueden ser la rotura de mi brazo, la cual me hice al tropezar con el escalón del ascensor, o la vez que me robaron la cartera en la panadería debido a que se me cayó sin darme cuenta.

Al recordar todos estos momentos, se me viene a la cabeza la angustia que pasé hasta que volví a ver aquel joven apuesto y un poco descarado, que había venido a tomar café a mi casa con mis padres. Esto sucedió ya comenzado el año 1942, en el que en la víspera de la noche de reyes, volvió a sonar el timbre, ese día no esperábamos a nadie,  ya que siempre solíamos pasarlo tranquilamente en casa sin ninguna visita; Me acerqué a la puerta, ya que era la que estaba más cerca y tenía curiosidad por saber quién era, miré tras la ventana y vi un joven con la cabeza agachada y todo vestido de negro, eso me asustó un poco pero a la vez me intrigó y con precaución y curiosidad abrí la puerta, en ese instante él levanto la cabeza; al principio, no le reconocía debido a que estaba muy demacrado y con bastantes ojeras pero sorprendida pregunté qué haces aquí , a esa misma vez mi padre gritaba desde el salón ¡niña! ¿Quién está en la puerta, invítale a entrar y cierra que hace mucho frío?, mi padre siempre era muy exagerado con el frío pero aun así antes de que me contestará le invité a entrar hasta el salón donde se encontraba mi padre, allí estaba leyendo el periódico y levantó la mirada y preguntó con cara un poco de incertidumbre, que era lo que se le ofrecía, él con cara desangelada contestó, señor vengo a explicarle mi falta de educación de no haberme acercado antes por aquí para pedirle permiso para poder salir con su hija y haberles hecho pensar que habían desperdiciado el tiempo conmigo pero esto se debe a que mi padre a muerto y ha sido un palo muy duro para todos nosotros debido a que era un hombre sano y joven, siento por ello no poder invitar a su hija a salir hasta dentro de unas semanas, mi padre se levantó enseguida y le dio el pésame y le dijo que no se preocupara que entendía los motivos por los cuales no había podido venir antes y le dio las gracias por haber sido tan amable de acercarse en tal situación para dar explicaciones. Y ese fue otro de los momentos más impactantes de mi vida y ahí volví a darme cuenta de que lo nuestro era sincero.

Un beso. Luisa.










Querido Diario:

Ya hemos comenzado el nuevo año y todos estamos llenos de energía y buenos propósitos, aunque como todos sabemos muchos de ellos no los cumpliremos, al llegar a esta edad casi el único de deseo que tienes es que el Señor te de salud para poder seguir disfrutando de los tuyos, pero si es verdad que el año pasado tenía más sueño que este ya que me había propuesto muchas cosas las cuales no puede cumplir debido a la enfermedad de mi queridísimo marido.

El sueño que más pena me dio no poder cumplir, era que yo quería haber celebrado mis votos matrimoniales en París, ya que siempre he querido ir y nunca tuve oportunidad de viajar, debido a que en ese momento nuestra economía no nos lo permitía; me hubiera gustado haber podido pagarles el viaje a todos mis hijos con sus respectivas familias y haberlo celebrado todos juntos en la cuidad más romántica del mundo, eso sí, como es evidente nunca tendré tanto dinero como para poder pagarles el viaje a todos; aun así me hubiera gustado por lo menos haber ido una semanita como si fuera nuestra luna de miel, ya que en su momento no pudimos disfrutar de ella, pero eso se quedó en un sueño roto.

El otro deseo que tenía, en este año ya pasado, era que mi hijo viniera de Afganistán, donde le mandaron destinado hace ya más de tres meses, esperaba que llegara para pasar las Navidades con nosotros, ya que sólo podemos hablar con él dos veces al mes como mucho, y no me gusta nada que esté allí eso me tiene muy preocupada, pero bueno la última noticia que tengo es que viene para finales de febrero así que una maravillosa noticia.

Y por último, lo que me hubiera encantado como yo creo que a todo el mundo era que me hubiese tocado la lotería para así poder repartir el premio entre todos mis seres queridos, me jugué 200 € en lotería y lo único que me tocó fue el reintegro y en uno de los décimos me tocaron 120 €, con lo que puede invitar a mi familia a comer el día en el que el año terminaba.

Pero sin duda el recuerdo más feliz de mi vida fue cuando me casé, era yo todavía muy joven pero sabía que no me equivocaba porque estaba verdaderamente enamorada de él. Era el mes de Abril, como ya recordaréis de días anteriores, él iba muy elegante y tan apuesto como siempre y fui muy sencilla con un vestido blanco y un velo que hacía juego, el pelo lo llevaba con un recogido y con una horquilla, la cual tenía unos pequeños brillantes. Fue todo muy romántico, eso sí, familiar y sin ningún lujo; Un día para recordar.

Un beso. Luisa.











Querido Diario:

Hoy es el día de Reyes, el más especial para los niños, en casa se vive un ambiente de calor y alegría.

Hoy todos dormimos juntos en la casa del campo, donde siempre se percibe un olor a galletas y a libertad. A la hora de cenar, mientras nosotras nos encargamos de la cocina, los hombres se ocupan de la hoguera, ya que son más apañados para esas cosas. Siempre cenamos ligero, para así podernos ir todos rápido a la cama, aunque como es de costumbre los jovencitos siempre protestan porque quieren hacer de mayores y quedarse despiertos, pero los más pequeños salen volando a dormir, porque ya saben que cuando antes se acuesten más pronto vendrán los Reyes, y ellos son los que convencen a los niños mayores de que se vayan antes a dormir pero nunca antes de poner agua fresca para los camellos y leche y algún dulce para los Reyes Magos. Duermen mezclados mayores y pequeños, el motivo es por si alguno de los pequeños necesita ayuda porque tengan miedo o necesiten beber agua o hacer pis.

Por la noche hay un silencio sepulcral, no se oye ni el más mínimo seseo de una mosca, los mayores nos dedicamos a lo que ya todos sabéis.

A la mañana siguiente, bueno si se puede decir mañana, todos los niños se despiertan y van corriendo al salón donde ven emocionados como los Reyes han dejado en los vasos la rugosa marca de sus labios, ven como los dulces han sido comidos y como alrededor del barreño de los camellos están todo salpicado de gotas de agua, y seguidamente todos se ponen delante de sus zapatos, lo cuales han dejado brillantes y relucientes para que les dejarán allí los regalos; hay de todos los colores: verdes, rojos, azules y amarillos; algunos de ellos tiene un gran lazo de raso y otros una enorme tarjeta escrita por ellos; son muy pacientes ya que esperamos abrir los regalos uno por uno y ninguno rechista, al contrario, todos se emocionan al ver abrir los regalos; siempre hay desde el típico pijama, suave como las nubes, pasando por muñecas, que hacen ruidos espantosos cuando lloran. A mí, lo que más me emocionó estas Navidades, fue el vídeo que todos nos grabaron, era maravilloso, todos nos daban ánimos para seguir adelante, y nos decían cosas muy tiernas, tanto me emocionó que lloré como una magdalena.

Este día reyes fue uno de los más bonitos de mi vida, por lo que decidí seguir escribiendo el Diario y no terminarlo aquí, para así poder contar todos mis sentimientos y lo maravillosa y afortunada que ha sido mi vida; Ahora a mis ochenta y seis años puedo decir con seguridad, que soy plenamente feliz, a pesar de lo que vosotros ya sabéis.

Un beso. Luisa. 

miércoles, 7 de diciembre de 2011

La crónica de no ficción ensancha la retórica del cómic

Directas, sencillas y muy personales. Las crónicas periodísticas en forma de cómic han ensanchado la clásica retórica de las viñetas. La relación cada vez más cercana entre el noveno arte, el periodismo y la crónica de no ficción conforma una de las grandes tendencias en el mundo de la historieta.
El nuevo cómic habla de campos de refugiados, de conflictos bélicos enconados,  de los contextos sociales de la violencia extrema o del fanatismo religioso.
A las obras  clásicas y recurrentes del género de autores como Joe Sacco (Palestina), Marjane Satrapi (Persépolis) o Art Spiegelman (Maus), hay que sumar dos novedades centradas en Oriente Medio: Crónicas de Jerusalén, del celebrado Guy Delisle, y El coche de Intisar, de los españoles Pedro Riera y Nacho Casanovas.
Religión y sociopolítica
Las historias jerosolimitanas del canadiense Delisle, quien arrojó un poco de luz sobre los delirios del régimen comunista norcoreano en la imprescindible Pyongyang, ofrecen su personal visión del más enquistado de los conflictos políticos contemporáneos.
El autor, que vivió un año en la Ciudad Santa acompañando a su pareja, trabajadora de Médicos Sin Fronteras, desgrana las absurdas peculiaridades de un espacio dividido por la fuerza y la historia.
La deplorable situación de la mujer en Yemén es el transfondo de El coche de Intisar.La personal historia de Intisar, una joven de 27 años que nunca ha querido aceptar la dictadura del pensamiento único masculino, traza la realidad, a veces soprendente, otras dramática, de una sociedad tremendamente machista e insensible.La protagonista recorre las calles  con su coche, desafiando la ley y acercando su mundo al nuestro a base de anécdotas.
Otros nombres
Zeina Abirached
“Me acuerdo . Beirut’
El mundo es hóstil; y en Líbano lo es todavía más. Pero no por ello la autora pierde su humor, con el que narra su vida cotidiana en Beirut con la perspectiva del recuerdo.
Lefévre y Guibert
El fotógrafo’
Obra imprescindible y en tres partes sobre las experiencias de un fotógrafo de Médicos Sin Fronteras en el conflicto afgano-ruso que asoló Afganistán en los 80.
Joe Sacco  
Gorazde, zona protegida’
Uno de los relatos más desgarradores, emotivos y prolijos de la Guerra de los Balcanes y la mejor apuesta del autor, que con esta obra dio forma al género de la crónica. 

martes, 6 de diciembre de 2011

Los poetas que no fueron

Si Supermán fuera poeta, 
escribiría esto
Lo del rizo en la frente no fue idea mía, fue
cosa de mi padre, como lo de hacer justicia.
Yo habría sido feliz en la granja, surcando
el prado de centeno como alma que lleva el
diablo, echando carreras a los trenes, levantando
tractores, cortejando a Lois. Pero mi padre dijo:
«Viniste aquí por un motivo. Debes cumplir tu
destino». Y así comenzó el suplicio. ¡Y hay tanto
por hacer! Y yo solo no puedo. Alcázar tiene a
Pedrín, Batman a Robin, Pin a Pon, pero yo estoy
solo muy solo, más solo que Marta Sánchez,
más solo que Gary Cooper, más solo que Major
Tom. Además, para qué engañarnos, esto no hay
quien lo arregle, de sobra lo sabemos. De modo
que lo dejo. Daré la vuelta al mundo siete veces
siete para echar el tiempo atrás y sestear sobre la
hierba cortada, perforar el cielo, jugar al béisbol,
amar a Lois. Y ya no seré pájaro, no seré avión,
sólo un muchacho; otro muchacho que no quiere
crecer, otro guardián entre el centeno.



Si Pinocho fuera poeta, 
escribiría esto
¿Que viene el lobo? ¿Los Reyes Magos? ¿Ideal
parejas? ¿Para todos los bolsillos? ¿Tendrá pelo en
tres semanas? ¿Talla única? ¿Lo importante es participar? ¿El tamaño no importa? ¿El dinero no da
la felicidad? ¿La belleza interior es lo que cuenta?
¿Los hombres no lloran? ¿Dios? Yo no mentía más
que vosotros.



Si el Hombre Invisible fuera 
poeta, escribiría esto
Os voy a enseñar lo nunca visto.



Si Charlie, 
el de Los Ángeles, 
fuera poeta, escribiría esto
Mis ángeles no son como los de los cuentos.
Sí tienen sexo, no alas, y yo soy el que custodia las esquinas de sus camas. Saben que
las protejo, pero verme no las dejo. Cuando
ellas van, yo vuelvo. Cuando llegan, ya no
estoy. No saben ni si existo, pero yo sí las
he visto. Ellas, en cambio, no. Para ellas sólo
soy el humo de un cigarro, la huella de mi
cuerpo en un asiento, un vaso medio lleno,
una cortina que levanta el viento.

Un viaje irresistible y extraño

Julio Verne, autobiografía espiritual

Escribía dos libros y medio al año. Era un lector compulsivo de obras científicas y geográficas. Engullía cuanto caía en sus manos —como la aeronáutica y astronomía para su novela sobre la Luna—, era permeable a todo conocimiento y así describía desde el prodigio la Tierra del Fuego a la de la Desolación y, «que se sepa, Julio Verne nunca estuvo en Sudamérica», señala a ABC el traductor y reputado experto verniano Carlos Ezquerra, que ha vertido al español la novela inédita de Verne «El ácrata de la Magallania» (Erasmus). Fuera de algunos viajes marítimos por Europa (Mar del Norte y el Mediterráneo, con alguna escala por el norte de Africa), Julio Verne solo hizo un breve viaje a la costa este de Estados Unidos. Esa es la grandeza de Verne: «En Magallania te hace “vivir” los parajes magallánicos, son maravillosas las descripciones, y en cambio no estuvo nunca en ellos».
El manuscrito de «El ácrata de la Magallania» fue hallado por el investigador Piero Gondolo della Riva en los archivos del editor Hetzel (habitual de Verne) en 1977. Julio Verne escribió la obra en 1897, ocho años antes de su muerte, pero no se publicó en vida suya. «El ácrata de la Magallania» se editó en 1909 —cuatro años después de la muerte del escritor francés—, en una versión muy modificada por su hijo Michel Verne y bajo el título de «Los náufragos del Jonathan». «Es, pues, una obra muy posterior a las principales y más célebres novelas suyas —puntualiza Carlos Ezquerra— escritas y publicadas básicamente entre 1970 y 1880».
El manuscrito y cartas encontradas en ese archivo del editor de Verne permitieron descubrir lo mucho que Michel Verne modificó la obra. Ideológicamente más a la izquierda que su padre, Michel eliminó cinco capítulos y añadió otros veinte. «Así, Michel elimina de su versión toda referencia a unos misioneros cristianos que, en cambio, sí tienen cierta importancia en el texto de su padre», explica el traductor de la obra. «Pero, por el contrario, si bien en la versión de Julio Verne parece que el protagonista acaba abdicando finalmente de su radicalidad anarquista, sucede que el personaje es casi siempre mostrado desde fuera; no sabemos, por tanto, nunca mucho de lo que piensa: existe en todo instante una ambigüedad sustancial al respecto, dándose a entender que, pese a la corrección que la realidad hace a sus ideas, sigue hasta el final creyendo en ellas. En cambio, en su versión, Michel, aparte de que ataca explícitamente el anarquismo en algunos pasajes (cosa que su padre no hace), da una explicitud muy tosca al presunto cambio de actitud del protagonista, dando a entender que es consciente de lo inane de sus teorías y que acaba aceptando que la sociedad debe construirse teniendo en cuenta la tradición, el orden y la autoridad, aunque le quede la rabieta final de recluirse en el faro, lejos del mundo».
«El ácrata de la Magallania» es puro Verne, pura autobiografía espiritual. En ciertos personajes desmesurados el autor—«se notaba», dice Ezquerra— pone mucho de sí mismo: «Nemo, Robur, Hatteras: personajes avanzados a su tiempo, de energía y tenacidad casi sobrehumanas enfrentados a la pereza, cortedad de miras o mezquindad de sus coetáneos. El protagonista de esta novela compendia, en clave realista, a todos estos héroes, resultando más que nunca una proyección evidente del propio Verne. “El ácrata de…” es, además, una especie de resumen final de sus principales obsesiones: el gusto por la naturaleza (aquí, en particular, espléndidamente descrita), la curiosidad por las máquinas (la construcción del faro) el sueño de los refugios autosuficientes (“Dos años de vacaciones”.”La isla misteriosa”), su avidez idealista por un mundo mejor y, a la vez, su decepcionado concepto de la especie humana (como le sucedía al capitán “Nemo”), etc...»
¿Era un ácrata, partidario de la supresión de toda autoridad, Julio Verne? Hasta cierto punto, puntualiza Carlos Ezquerra: «En esta novela se ve bien su postura ambigua. El protagonista aparece firmemente convencido de esas ideas, a la vez que va observando que la realidad, por desgracia, se rige por principios ajenos a ellas. Por lo visto, Verne resultó muy seducido por las ideas de Kropotkin, si bien a medida que devenía influyente y famoso en la sociedad del tiempo fue aceptando, quizá con decepción, la conformación de la sociedad que le había tocado vivir. Pero en su interior, hasta el final debió creer que esas ideas representaban un ideal futuro para la humanidad (perteneció, en su última época, a una sociedad esperantista). Aunque, eso sí, estaba en contra de toda violencia en la aplicación de las mismas (en la novela, el protagonista se enfrenta con firmeza a los anarquistas violentos)».
Verne denuncia la matanza de animales marinos, como las focas a golpes de bastón. Toda su obra es un himno a la naturaleza; se ve en las famosas, minuciosísimas descripciones que siempre hace de animales, plantas, accidentes geológicos, que conforman páginas y páginas de sus novelas: «Algún estudioso, en Francia ha calificado 20.000 leguas de viaje submarinocomo “una metáfora ecológica pura” (el “Nautilus” sería un símil del necesario retorno del hombre al medio nutricio del que surgió). En “Magallania” brilla especialmente su fascinación por el entorno natural puro y el daño que la civilización produce en él. Y se nota el gusto del autor por la vida de “Robinson” que lleva el protagonista y sus amigos al inicio del libro».
Sostiene Carlos Ezquerra que existe un curioso relato de Verne, «Diez horas de caza» (complemento a su novela El rayo verde), que es todo un alegato contra la práctica de la caza: «Explica allí su ocasional experiencia al respecto, destacando de ella la crueldad hacia los animales y la estulta vanidad de los cazadores».

20.000 leguas de amargura

Verne escribió «El ácrata en la Magallania» durante los años —que arranca en 1886— en los que atravesó veinte mil leguas de amargura. Según Carlos Ezquerra, los estudiosos la atribuyen a diversas causas: «La muerte de su querido editor y patrocinador entusiasta Hetzel; el fallecimiento de su muy querida madre; la cojera que le produjo un sobrino trastornado que le disparó un tiro, cojera que, parece ser, le impidió dedicarse a su máxima pasión: la navegación. Aparte de esto, la salud, siempre precaria del escritor —tenía arduos problemas estomacales y neurológicos—, empeoró (diabetes, etc...). Otra atribución es a problemas económicos debidos a los, por lo visto, excesivos dispendios por parte de su esposa y su hijo Michel. Incluso se habla de algún posible, secreto, frustrado “affaire” amoroso, dado que con su mujer nunca pareció encontrarse muy unido...».
Como escritor compulsivo de cartas (escribió miles), Verne «hubiese hecho arder el correo electrónico de su ordenador, aparte de utilizar el Facebook sin descanso».

El primer tebeo de Superman, vendido por un cifra récord

Una copia del primer número de Action Comics, en el que Superman fue presentado al mundo, ha sido vendido en una subasta en Internet por un récord de 2,16 millones de dólares (1,64 millones de euros). Su coste cuando fue publicado en 1938 fue de 10 céntimos.
El cómic, en el que sale una imagen del "hombre de acero" levantando un coche por encima de la cabeza mientras la gente huye a su alrededor, estaba valorado en algo más de un millón de dólares por la página estadounidense de subastas ComicConnect.com.
ComicConnect lo calificó de "el cómic más importante en la historia de los cómics", y agregó que su buen estado se sumaba a su valor.
La copia del número uno de Action Comics fue robada de un coleccionista en 2000, pero reapareció después de que un empresario comprara el contenido de un almacén cerca de Los Ángeles.
"Lo que hace que esta copia sea tan especial (...) es que es una de las copias con mayor nota que existen - 9 en una escala de 1 a 10", dijo Vincent Zurzolo, de ComicConnect.
Varias noticias publicadas en Estados Unidos dijeron que el dueño del tebeo cuando fue robado era el actor Nicolas Cage, aunque no ha habido confirmación sobre la identidad del comprador ni del vendedor.
ComicConnect tenía el anterior récord de un cómic vendido en una subasta por una copia similar de una calidad ligeramente inferior que fue subastada por 1,5 millones en 2010. Se cree que hay unas 100 copias del número uno de Action Comics.